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"Pandemonio, es una ciudad en la que deambulan Las Voces y en la que se aguarda eternamente al huésped, sea digno o indigno, sea bueno o malo. En su interior apretujados caídos revolotean en una sola carne, dispuestos a saltar al primer navío disponible, como una fuga de agua caliente.
Solo tendrás un segundo para decidir: Leer el Manual de la Naturaleza Doble, y dar la vida; o ser otro para siempre" El capitánTulik; José R. García.
jueves, diciembre 24, 2009
Conversación con una voleybolista
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Bitácora de sueños
...se sentó frente a mí y al lado de su amiga, y me preguntó sobre los cursos de segundo semestre; yo le dicté los que me acordaba, pero luego terminaba por rectificarlos, y terminé por oírme un poco tonto entre tantas correcciones y ofreciendo una conversasión automatizada; viendo entonces que mi memoria era un desastre, cogí cuaderno y lapicero y comencé a anotarle los cursos que recordaba de cuando estaba en segundo ciclo... no recuerdo si le llegué a dar el papel, pero le dije que creía que esa información se la podían proporcionar en recepción; ella hizo ademán de irse y le entendí: "si no consigo eso voy al tótem"; yo, extrañado, puesto que en mi universidad no hay tótem alguno, ni nada que se le parezca (igual obvie el dato dándome cuenta que era un sueño), le pregunté riendo : "¿qué me dices?, ¿que si no consigues la información vas al tótem? ¿le vas a preguntar al tótem? ... ella se rió dulcemente, luego me dijo mientras me sonreía: " No, no; dije que si no consigo la información voy a estar en el Tótem"... y supe que eso quería decir que dentro de un rato fuera allí para encontrarme con ella.
martes, diciembre 22, 2009
Catarata
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Poemas Buscando Poemario
Mi rostro al cielo,
y el agua que cae.
permito que ambos sean,
mientras yo los contemplo.
y el agua que cae.
permito que ambos sean,
mientras yo los contemplo.
viernes, diciembre 18, 2009
Pi r 2 - Clint Mansell
2
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Clint Mansell,
Electrónica,
Soundtracks
He aquí una obra maestra del músico y compositor británico Clint Mansell. Sin su trabajo, la película de superculto "Pi: Faith in Chaos" estaría claramente mutilada. Mansell maximiza mediante su genio el ambiente de locura experimentado por el desequilibrado matemático Max Cohen, de tal manera que involucra aún más al espectador en la búsqueda obsesiva del modelo de Pi.
miércoles, diciembre 16, 2009
Pi: Faith in Chaos
5
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Darren Aronofsky,
Filosóficas,
Neuróticas,
Pi: Faith in Chaos,
Psicológicas
Una joya del cine: "Pi: Faith in Chaos" (Fe en el Caos); sin duda, para este blog, es más que necesario el recomendarla como indispensable para cualquier persona que se digne de ser un cinéfilo a muerte. Dirigida por el director estadounidense Darren Aronofsky, lanzada para todos en el año de 1998 (cuando yo tenía unos 8 años [dato irrelevante pero irresistible]), y vuelta luego una obra de culto.
El 90 porciento de la historia se desarrolla en la habitación de protagonista, Max Cohen, un matemático obsesion
ado por encontrar el modelo de Pi; logrando de esta manera una maximización de la sensación de paranoia, encierro y locura. Se usa además el blanco y negro durante toda la cinta, de manera que el ambiente obtiene una tensión especial, que reacciona acorde al deterioro psíquico del personaje central.
Todo puede representarse con números, y todo el caos se puede ordenar si se comprende el modelo de Pi; éstas hipótesis llevarán a un estado límite a Max, quien verá que su búsqueda es más complicada de lo que cree, y se verá enredado con personas con las que nunca pretendió enredarse; así, su caída libre se verá aún más afectada por la presión a muerte ejercida por un grupo secreto que lo desea utilizar para encontrar la forma de predecir la Bolsa, y por la presión de un grupo de judíos que desean conocer el verdadero nombre de Dios.
Por si fuera poco, la película se vuelve un espectáculo de desequilibrio total mediante la música de Clint Mansell, quien a mi parecer, no ha producido ningun trabajo musical que supere al hecho en "Pi: Faith in Chaos"
El film goza de muchas imágenes realmente fuertes, imágenes que alimentan la tensión y reflejan fielmente el camino hacia la locura trazado por Cohen. Sin duda, el camino al descontrol, y los estados de paranoia, son absorbidos por el espectador, de manera que Max Cohen se convierte en el espectador mismo; el viaje es de este modo compartido, junto con el destino irremediable que produce la búsqueda desenfrenada del modelo de Pi.
Los límites del cocimiento humano, la obsesión por encontrar una verdad, son solo algunos de los temas que aborda esta magnífica pieza. Servido.
El 90 porciento de la historia se desarrolla en la habitación de protagonista, Max Cohen, un matemático obsesion
ado por encontrar el modelo de Pi; logrando de esta manera una maximización de la sensación de paranoia, encierro y locura. Se usa además el blanco y negro durante toda la cinta, de manera que el ambiente obtiene una tensión especial, que reacciona acorde al deterioro psíquico del personaje central.Todo puede representarse con números, y todo el caos se puede ordenar si se comprende el modelo de Pi; éstas hipótesis llevarán a un estado límite a Max, quien verá que su búsqueda es más complicada de lo que cree, y se verá enredado con personas con las que nunca pretendió enredarse; así, su caída libre se verá aún más afectada por la presión a muerte ejercida por un grupo secreto que lo desea utilizar para encontrar la forma de predecir la Bolsa, y por la presión de un grupo de judíos que desean conocer el verdadero nombre de Dios.
Por si fuera poco, la película se vuelve un espectáculo de desequilibrio total mediante la música de Clint Mansell, quien a mi parecer, no ha producido ningun trabajo musical que supere al hecho en "Pi: Faith in Chaos"

El film goza de muchas imágenes realmente fuertes, imágenes que alimentan la tensión y reflejan fielmente el camino hacia la locura trazado por Cohen. Sin duda, el camino al descontrol, y los estados de paranoia, son absorbidos por el espectador, de manera que Max Cohen se convierte en el espectador mismo; el viaje es de este modo compartido, junto con el destino irremediable que produce la búsqueda desenfrenada del modelo de Pi.
Los límites del cocimiento humano, la obsesión por encontrar una verdad, son solo algunos de los temas que aborda esta magnífica pieza. Servido.
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