"Pandemonio, es una ciudad en la que deambulan Las Voces y en la que se aguarda eternamente al huésped, sea digno o indigno, sea bueno o malo. En su interior apretujados caídos revolotean en una sola carne, dispuestos a saltar al primer navío disponible, como una fuga de agua caliente.
Solo tendrás un segundo para decidir: Leer el Manual de la Naturaleza Doble, y dar la vida; o ser otro para siempre" El capitánTulik; José R. García.

sábado, febrero 25, 2012

¿Por qué es problemático afirmar la existencia de la idea de lo injusto y de lo malo? / Análisis de la filosofía Platónica y Plotiniana.

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Los Looney Tunes tras haber viajado al mundo de las ideas, asustados porque creen haber encontrado dos ideas demasiado tenebrosas.


Repasando el contenido expuesto en La República de Platón, determinamos que según éste, el Bien tiene tres funciones: 1) es causa del ser y la esencia de las ideas, 2) causa de la inteligibilidad de las ideas, y 3) causa del conocimiento del que conoce. Entonces, es correcto afirmar que la idea de justicia, al ser idea, tiene causa de su ser y su esencia en el Bien, así como lo mismo se podría decir de otras ideas. Sin embargo, es claro que tanto como podemos referirnos a la justicia y a los actos justos, a lo bello y a las cosas bellas; podemos también hablar de lo injusto y de las acciones injustas, de lo feo y de las cosas feas. Llegado a éste punto la pregunta se asoma rápidamente. ¿Existe una idea de lo malo, así como una idea de lo injusto?, ¿Si existen como ideas, el Bien sería causa del ser y esencia de la idea de lo malo, y de la idea de lo injusto?, ¿Dónde radica el origen del mal y de la injusticia?

Es pues, un punto problemático. Pareciera que con respecto al Bien de Platón existen dos posibilidades. Si es en verdad, principio de todo (Bien), es también principio y causa del mal y con ello de las cosas injustas (lo cual es un doble problema, puesto que en ellas también estaría inoculada la multiplicidad y lo efímero). Por otro lado, si es que el Bien, no es causa de lo malo y de lo injusto, se tendría que aceptar que ya no sería causa de todo; y de ser aceptado a su vez esto, tendríamos que encontrar la verdadera causa del mal y la injusticia. Es así, que ambas posibilidades nos dejan igualmente, con un mal sabor en la boca.

El joven Sócrates en el diálogo “Parménides” titubea porque se hace consciente de parte de éste problema. Es así que responde que él mismo está desconcertado ante la probable existencia de ideas no bellas y, digámoslo así, ideas pueriles. Las ideas pues, son perfectas, y en este sentido Sócrates presiente las consecuencias obvias de ésta postura. Sería posible ser perfectos en la injusticia, y en el mal.

No obstante todas éstas complicaciones, es siempre un error pensar que Platón no se había percatado de éstas preguntas y posibles vacíos en su obra. En primer lugar, Platón afirma que las causas malas hay que buscarlas en otro origen cualquiera. Con ésta respuesta, de cierto modo salva al Bien de ser causa del mal (pero aún sigue sin responder sobre la verdadera causa del mal). En segundo lugar, ¿realmente podemos afirmar que el mal es una idea?.Al parecer, si se analiza con cuidado no sería una idea, puesto que, según lo anteriormente dicho, no sería causado por el Bien (padre de la determinación), y por lo tanto no podría ser algo determinado (y una idea necesita de la determinación para ser idea).

De existir verdaderamente, el Bien por un lado, y el mal por otro, lo que surge es la pregunta siguiente: ¿Podemos hablar de dualismo?. La respuesta es no. No existiría un dualismo, puesto que en primer lugar no estamos hablando propiamente de dos seres determinados. El mal metafísico, pertenece al campo de los Otros que no participan del Uno, y por lo tanto es indeterminado.

Ahondando con éste asunto último, y para comprender la verdadera causa del mal y finalizar con el análisis, debemos de recordar ciertos puntos expuestos por Platón en el diálogo “Parménides”, y ciertas precisiones hechas por Plotino. Es así que tras buscar respuestas, comprendemos que de un lado existe  el Bien,  que por otro lado existen los otros que participan del bien y de los otros que no participan del bien, y por otro lado se encuentran los Otros que no participan en absoluto del Bien. El mundo actual en el que habitamos es un intermediario, y nosotros participamos del Bien; el mal metafísico radicaría en los otros que no participan en lo absoluto del Bien, del Uno. Éste mal radica en la materia, pues la materia tiene una atracción hacia su naturaleza primitiva (indeterminada, cuando aún no estaba ordenada gracias a la acción del Uno determinado); con esto, si posamos nuestros ojos en la materia, nos alejamos del Bien y le abrimos la posibilidad al mal. 


Hay que entender al mal no como un ser, ni como el no-ser parmenídeo, hay que entenderlo meramente como privación y absoluta indeterminación, como diferente del Bien. El mal pues, no se encuentra en cualquier carencia, sino en la carencia absoluta. Es así que el mal no es una idea, porque su naturaleza se encuentra en la indeterminación, y es así que el Bien de Platón, es causa de todas las ideas, pero no causa del mal. Por lo tanto, por ahora, el asunto problemático ya parece haber sido solucionado y los Looney Tunes pueden respirar tranquilos.

lunes, julio 25, 2011

Pluto [Manga]

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Tetsuwan Atom o Astroboy, obra prima de Osamu Tesuka (Dios del Manga) fue en su época la historia que más apasionaba a los aficionados del manga, incluso con más llegada que el profundo Black Jack y Janguru Taitei (Kimba, el León Blanco). Sin duda una historia muy recomendada para niños y adolescentes, ¿pero también para adultos?... parecería que en el campo adulto la historia del niño robot también caló, pero poco a poco, con la llegada de obras cada vez más duras y realistas, aquella repercusión se ha debilitado enormemente.

Naoki Urasawa, mangaka que curiosamente ha obtenido dos veces el Premio Cultural Tesuka Osamu, es el que nos brinda actualmente una revisión de los abismos de Astroboy. Generador de impresionantes tramas psicológicas y encrucijadas morales (bastaría con recordar en "Monster" el ¿error? del doctor Tenma: salva la vida de un niño que resulta ser un ser sujeto despiadado), refleja en "Pluto" el lado más oscuro y denso de la historia de Tesuka, basándose en la visión del detective Gesicht, robot a cargo de un caso muy peculiar de asesinatos en serie.

Urasawa vislumbra el conflicto psicológico y lo maximiza, trae a la actualidad el viejo y nuevo debate sobre los robots humanoides. El asesino de robots y de humanos, en esta historia,  es un robot, por lo cual se nos presenta el  típico caso sci-fi de transgresión a las Tres leyes de la robótica (instauradas por Asimov). Gesicht se va adentrando más y más en la vida de las víctimas y de los posibles blancos, y en este camino se va conociendo él mismo, su carácter y el potencial que existe en algunos robots para crear respuestas emocionales propias.

Evidentemente "Pluto" nos puede hacer recordar muchos otros títulos como Blade Runner o el mismo "I, robot", pero lo interesante se encuentra en el desarrollo de los personajes, pues Urasawa tiende a ser en el mundo del manga el perfecto confeccionista de personalidades

Si particularmente disfrutan mucho con los trabajos más pesados de Tesuka, como lo son "MW" (bisexualidad, homicidio, política, trastorno de identidad disociativo, arma química, religión) y "Adolf ni Tsugu" (guerra, Hitler, olimpiadas de Berlín); "Pluto", los cautivará, pues ha logrado igualar o superar éste nivel de dramatismo no apto para menores.

Sin más, los dejo con algunas imágenes del manga (62 capítulos, 8 tomos):










*Espero haya sido de su agrado, y si están interesados en el trabajo de Urasawa y quieren comprender más su poder de transmutación, les recomiendo echarse una leída a algunos tomos de Astroboy (al menos el primero, que es muy ilustrativo).

jueves, julio 21, 2011

Paul Robertson

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El arte de Paul Robertson coloca las tendencias gamers/frikis/otakus de moda, pero de una manera en la que realmente se puede compartir escenario con otros grandes artistas clásicos. Me parece que por primera vez, es tan clara la riqueza en símbolos lingüísticos de toda una generación, guiños incesantes, algunos escondidos, otros muy evidentes. Y tenía que surgir algo que hiciera justicia, para así librarnos de un estigma social; pues no es necesario hacer un estudio para tomar conciencia del desprestigio de algunas actividades, posturas y formas de vida.

Me siento identificado al notar que las referencias artísticas de Robertson provienen de la cultura friki: ánimes (desde Pokémon hasta Hokuto No Ken), cómics (Scott Pilgrim) y videojuegos. No era tan complicado visualizar la manera mas idónea de hacer éste arte: gráficos primitivos que nos hacen recordar las capacidades artísticas de las primeras consolas (en especial Atari y Nintendo 64); pixelart, si lo queremos decir en una sola palabra.

Radicado en Helsinki éste artista trabaja sin descanso y configura un bastión de resistencia ante el avance el 3D y el olvido de una curtida vieja escuela amante de las dos dimensiones. Si nos atenemos a sus labores más conocidas:

1)Colaboró en la realización del videojuego de "Scott Pilgrim vs The World", título de gran repercusión en la comunidad friki pues está basada en un cómic que configura  el poder expresivo de un mundillo que muchos de nosotros conocemos. 2)Trabajó además en el videoclip de la canción "Do the Whirlwind" del grupo Architecture in Helsinki:



Un gran talento que demuestra una vez más lo maravilloso del lenguaje y que no existen juegos del lenguaje que no valgan la pena ser explotados. Si deseas seguir investigando sobre ésta propuesta aconsejo visitar el hogar de éste artista:

Web de Paul Robertson:
http://probertson.livejournal.com/

*Nótese que la imágen que forma parte del banner de este blog, es un trabajo de Paul Robertson.

sábado, junio 18, 2011

Lo tangible

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“II. Lo que está más abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. Actúan para cumplir los prodigios del Uno.” Tabla Esmeraldina, Hermes Trismegisto.
Una revisión de Arguedas, de Guimaraes Rosa y de Juan Rulfo determinan claramente sus ideas mágicas sobre la conexión con lo Tangible Natural, o al menos, una intuición inconsciente sobre el tema. A lo largo de este ensayo definiré el “Realismo Maravilloso” desde un contraste marcado. Personalmente pienso que ésta categoría nace a partir de la incomprensión humana de la Naturaleza y de la vida. Cuestión a tratar para llegar a conclusiones decentes será el paisaje que deambula sobre “Los ríos profundos”, “El Gran sertón: Veredas” y “El llano en Llamas”; el paisaje es el resultado de la percepción de la realidad y de un estado de asimilación en el que el espectador se funde con lo tangible natural.

Para el correcto análisis de estos puntos, si ingresamos, aunque sea torpe y precariamente al terreno de la magia, se necesitan fuentes relacionadas a la magia y debido a esto el presente ensayo beberá de tratados de alquimia, etcétera. Me niego a discriminar éstos ricos saberes como saberes mismos o como recursos no-prudentes para una investigación académica. “I. Lo que digo no es ficticio, sino digno de crédito y cierto”. La ciencia pues, parte de la magia y no es un paso evolutivo, la ciencia bien entendida es parte de la magia: la labor del alquimista dividida en dos, laboratorio y oratorio. La dualidad entre ciencia y magia se ha perdido y debe recuperarse. Realizo éste hincapié en la ciencia a pesar de que este ensayo es de literatura porque la literatura y el análisis literario peca en su mayoría de una limitación racional (no el caso de las tres obras a tratar, felizmente)

Lo tangible. A lo largo de este trabajo se pretende mostrar que lo maravilloso radica en lo tangible, y que lo intangible es mera ilusión y nudo como lo entiende Wittgenstein, nudo a desatar para empezar sin trabas en el sueño, escalera para subir y luego echar abajo la escalera con la que hemos subido.

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Lo real maravilloso (término) surge de la ignorancia promedio. El paisaje en las tres obras es el paisaje Tangible, y con tangible quiero expresar que no hay una realidad adicional intocable o lejana o etérea, pues incluso un viaje astral (si nos colocamos en una posición extrema) es totalmente palpable con la yema de los dedos. El popular: “Dios es como la Luz, que no podemos ver directamente pero que vemos por medio de la iluminación de los objetos, que vemos a través de los objetos” encubre un desencanto de la realidad tal por cuál o una ignorancia total acerca de la forma en la que se accede a ella… como lo pensaba hace mucho un hombre (y este pensamiento no es exclusivo de el), tener ojos y no ver, tener oídos y no escuchar. Se busca a Dios en las cosas porque en realidad las cosas por sí solas no satisfacen al hombre promedio… pero esto es porque es un ignorante, si viese con verdaderos ojos caería en la cuenta de lo evidente: que los objetos del mundo son lo suficientemente bellos por sí mismos como para necesitar de un valor agregado.

En Arguedas y en Gimaraes Rosa el río es lo suficientemente bello por sí mismo, recordemos a Ernesto vinculándose con el río, el río tangible que es maravilloso porque es real, porque él puede mojarse en sus aguas, porque conecta puntos geográficos y genera comunicación; recordemos a Riobaldo, su río interior y el río exterior, ambos íntimamente vinculados y que van más allá del bien o del mal, que son simplemente ríos y que son lo suficientemente maravillosos por sí mismos.

El zumballyu zumba y conecta con la tierra, con la geografía; no es una abstracción. Precisamente lo genial del objeto mágico está en hacer tangible las cosas. Ernesto hace tangible hasta el recuerdo (de su padre). El objeto mágico se vincula inmediatamente con el entorno, con el paisaje. El objeto y el paisaje son uno mismo, así como Ernesto.

Comprendemos entonces que lo tangible es lo maravilloso, que lo real maravilloso es un término que distingue entre no-maravilloso y maravilloso, cuando todos los objetos son maravillosos en sí mismos. La brillantez del paisaje y de la magia radica en su carácter material. Y el buen contemplador del paisaje se debe comportar en este sentido como un buen alquimista: “meter las manos en la materia”. Es claro, el mundo tangible e intangible es uno solo y no hay lugar a separaciones.

En el paisaje de éstos tres autores vemos cargas magnéticas. El sertón, el río, el llano, son lugares cargados magnéticamente de energías positivas o negativas. Recordemos el patio de recreo del internado de Ernesto, de día un lugar alegre, de noche, por influjo de la Luna, un lugar magnetizado por energías negativas, de un desbalance de las energías sexuales y de la aparición de la “cola del demonio” en el símbolo caduceo. El paisaje entonces, está vinculado a energías diversas. El llano es vinculado en Rulfo a la muerte, a las desgracias inminentes y presentes (basta con recordar Comala, o la desgracia de una pobre puberta en “Porque somos tan pobres”). El paisaje está magnetizado, y determinados lugares responden de manera distinta a la presencia humana… lo cual nos lleva a entender que tras el paisaje, tras la naturaleza, se esconde un Lenguaje, y un lenguaje universal.

La magia es la encargada de descifrar los mensajes de la naturaleza, y descifrando el mensaje de la naturaleza se la puede transformar. Me agrada pensar que la literatura, o mejor dicho, el acto artístico puede transmutar. Las novelas de estos escritores pueden transmutar la realidad tangible en la medida que parten de la realidad y crean mundos que vinculándose en el retorno, modifican nuestra apreciación de la realidad misma, y por lo tanto la cambian.

Los elementos del paisaje son cada uno importante. No se separan. La luna no se separa del Sol, no puede existir uno sin el otro. El verde sin el amarillo: los colores existen en tanto existen otros colores. El paisaje es el campo de la armonía de contrarios.

Loco es aquel que quiera desatar los vínculos de aquello que, por naturaleza, reclama un compañero

Comprobamos entonces que cada parte del paisaje, y cada matiz, y cada carga energética es indispensable para configurar el paisaje pero cabe agregar algo más: El espectador del paisaje también es parte del paisaje y es paisaje. Riobaldo, Ernesto, los personajes del Llano en Llamas y nosotros, somos paisaje. El ser humano crea el paisaje, el paisaje existe en su cabeza, ambos se configuran el uno al otro. Un paisaje de colores cálidos puede generar sentimiento de tranquilidad, un paisaje con colores oscuros puede generar sensación de soledad, asimismo éstos colores no existen por sí mismos sino en la mente del observador.

Como ya observamos antes, existe un Lenguaje universal en la naturaleza. Ahora, el hombre dentro de sí mismo posee la estructura de este Lenguaje universal. El macrocosmos y el microcosmos siguen las mismas leyes. La conducta del paisaje que observamos y nuestra conducta están regidas por las mismas fuerzas y son inseparables. El microcosmos (ser humano) es una maqueta en miniatura del universo. A esto se referían muchos filósofos cuando recalcaban la importancia de conocernos a nosotros mismos, pues conociendo nuestros misterios conocemos los misterios de lo que nos rodea. Conocer el infinito en una gota de agua.

La apreciación del paisaje y de todas las energías, y el encuentro y reconocimiento del lenguaje universal que reina en el macrocosmos y el microcosmos solo puede ser posible mediante una apertura sensorial. Apertura sensorial como la de Macario (personaje del cuento del mismo nombre, de Juan Rulfo), disfrutar el sonido por el sonido, el calor por el calor, el gusto por el gusto: un acceso a la experiencia pura.

Hay que tener en cuenta que cuando se conecta con la naturaleza, se conecta con ella y no con Dios. Creo que existe un grave problema de lenguaje. Hay cosas que exceden el lenguaje y por lo tanto el nivel de la razón, de esas cosas es mejor quedarse callados; hay experiencias que exceden el lenguaje. A Dios sin embargo no se lo conoce ni por la experiencia ni por la razón… el problema es que es un término hueco. Cuando en el paisaje vemos un río, vemos un río y no a Dios: No hay que llamar a la mesa cuchara.

Adicionalmente y para culminar este ensayo, es interesante mencionar la importancia del uso de alucinógenos como potenciadores de la percepción. El peyote, ayahuasca, hongos sagrados, etc, ayudan a expandir los sentidos, a conectarnos con la naturaleza. Asimismo muchos tipos de meditación nos ayudan a acceder a nuevos estados, como por ejemplo el zazen. Estas formulas son mecanismos naturales y a veces artificiales para activar los gatillos necesarios para el avance receptivo.

En conclusión. Determinamos a través de este ensayo que el paisaje y el espectador están unidos inseparablemente, la naturaleza está cargada de energías determinadas y a través de la naturaleza podemos llegar a la comprensión de un lenguaje universal, que también habita en nosotros. Para llegar a este acercamiento necesitamos abrirnos sensorialmente,